miércoles, 20 de febrero de 2008

'Filosofía Aureliana'


En otra ocasión ya comenté en este blog que mi padre también es un gran creador de teorías sobre la vida. La mayoría de ellas surgen, o me las transmite, mientras elabora, vestido con su inseparable camiseta blanca de tirantes, su tradicional paella de los domingos en Cullera.
Un día, entre otras muchas cosas, analizamos mi extraña capacidad para 'elegir mal a los hombres' y acabar siempre desengañada del amor. Según la Filosofía Aureliana, cada uno de nosotros, al final, recibe lo que ha proyectado. Es decir, para él, todos somos, en parte, responsables de nuestra felicidad o infelidad. Darnos cuenta de esto, cambiar nuestra actitud vital, puede ser la clave para mejorar aquello que nos rodea. El problema, pienso yo, es que muchas veces (algunos somos así, no hay solución posible) buscamos lo extraño, lo difícil, lo inalcanzable y lo que nos hace sufrir, como polillas atraídas por la luz, sin ningún tipo de lógica. Y es que quizá esta filosofía no sirva para los 'insatisfechos vitales'.....

6 comentarios:

Anónimo dijo...

...

RitayAndreu dijo...

Anónimo, gran aportación

Anónimo dijo...

Perdón, la primera entrada era de prueba... disculpad mi escasa pericia delante de un ordenador...

Querida Rita, me gustaría poder darle la razón a su (a juzgar por su rostro) simpático padre. Quizás de algún modo pueda dársela, ya que comparto en cierta medida que lo que uno proyecta sea lo que luego recibe. Pero dejamos de lado el hecho de que sólo podemos responder de nuestra propia responsabilidad y de nuestra propia persona, con lo que (y pasa muchas veces) lo que nosotros proyectamos se vea luego mal interpretado por los demás. Y quizás tampoco sea "mal" el apelativo a usar, sino no conforme a lo que esperábamos.
Hay leyes, tendencias y comportamientos que hemos ayudado a legitimar que siempre nos afectarán aunque no nos creamos sujetos a ello, y he aquí un caso: la proyección es nuestra, el apreciarla en el modo puro en que la hacemos surgir de nosotros no depende de uno mismo pues a saber cómo nos interpreta cada uno y en función de qué. Pero no pierda usted la esperanza.

Anónimo dijo...

La paella de los domingos...y encima en Cullera, ¡qué bien!

Unknown dijo...

Querida hermana, siento no estar de acuerdo con la teoria de nuestro común denominador... No somos responsables al 100% de nuetro fin, las personas que nos rodean son parte de nuestro destino, y su más o menos ganas de ser alguien en nuestra vida puede modificar el fin de nuestra historia.
Y explico mi teoria, que como sabes yo soy de números y nuca se me han dado bien las palabras...
Nosotros/as podemos tener una forma de ser/actuar y un don innato de buscar la luz que nos quemará, pero puede existir un algo que nos agarre fuerte del brazo y nos tire lejos del error, solo hay que tener un poco de tacto y si vemos que algo nos aleja del error, dejarnos llevar...
Tu tranqui, yo tengo otra teoría, de la cual, cada vez estoy más convencida "Cada cazuelita tiene su tapaderita" Es en valenciano, así que en castellano suena un poco rara...
(Ah! perdondad si hay algun error, pero estoy aprensiendo a teclear con una niña de 5 meses en brazos y no os podeis imaginar lo que le gusta el teclado)

Anónimo dijo...

Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado.

Epicteto de Frigia (50-135) Filósofo grecolatino.