miércoles, 20 de febrero de 2008

'Filosofía Aureliana'


En otra ocasión ya comenté en este blog que mi padre también es un gran creador de teorías sobre la vida. La mayoría de ellas surgen, o me las transmite, mientras elabora, vestido con su inseparable camiseta blanca de tirantes, su tradicional paella de los domingos en Cullera.
Un día, entre otras muchas cosas, analizamos mi extraña capacidad para 'elegir mal a los hombres' y acabar siempre desengañada del amor. Según la Filosofía Aureliana, cada uno de nosotros, al final, recibe lo que ha proyectado. Es decir, para él, todos somos, en parte, responsables de nuestra felicidad o infelidad. Darnos cuenta de esto, cambiar nuestra actitud vital, puede ser la clave para mejorar aquello que nos rodea. El problema, pienso yo, es que muchas veces (algunos somos así, no hay solución posible) buscamos lo extraño, lo difícil, lo inalcanzable y lo que nos hace sufrir, como polillas atraídas por la luz, sin ningún tipo de lógica. Y es que quizá esta filosofía no sirva para los 'insatisfechos vitales'.....

martes, 12 de febrero de 2008

Las teorías de Benedetti

Resulta que no voy a ser la única que tiene sus propias teorías sobre la vida (je, je). El viernes por la tarde, y justo cuando más sola me sentía, Zaaaassss, de repente me encuentro con ÉL. Y es que el gran Mario no deja de sorprenderme. Ahí estaba de nuevo, diciéndome "Todo es adrede, todo hace trizas el alma" y contándome, poco a poco, su particular visión del mundo. "Vivir adrede" es su último libro y, como siempre, es maravillosooo.
Os dejo alguna de 'sus visiones' para que las disfrutéis tanto como lo he hecho yo este fin de semana. Por cierto, ¿os he dicho que estoy locamente enamorada de este hombre?......

"Cuando el universo se transforma en univértigo, algo cruje en nuestras vidas cada vez más frágiles. Cumbres y bóvedas se van quedando con nuestras huellas y no sabemos a ciencia cierta si avanzamos o retrocedemos. El vértigo del pasado nos sitúa entre la memoria y el olvido. En cambio, el del presente vibra como un juego. Pero no es un juego, el vértigo es algo serio, tan serio que nos va cambiando la factura del rostro. Por supuesto es un riesgo. Hay vértigos que sobrevienen cuando enfrentamos un abismo y otros que nos invaden cuando inauguramos un amor. Vértigo puede ser un vahído o una angustia, una vibración o un estremecimiento. Cuando atraviesa nuestra soledad, el vértigo se lleva la melancolía, pero nos deja más vacíos, más carentes, aunque, eso sí, más estables y serenos. No obstante, cuando se mete clandestinamente en el sueño, nuestras pesadillas buscan como locas la salvación del despertar. La verdad es que no quiero saber nada del univértigo, prefiero otras provincias del eterno universo"...